Pozos
y
la Mina Valladar

La localidad de Pozos recibe su nombre por los restos de varios pozos verticales relacionados con la actividad minera romana, de los cuales sólo se conserva uno actualmente. El pueblo se encuentra divido en dos barrios que se sitúan a ambos lados de la parte central de una extensa explotación minera realizada sobre un grupo de filones de cuarzo de dirección N60ºW emplazados entre areniscas y pizarras. La extracción de mineral ha dejado una profunda zanja sobre el terreno cuya parte más visible, la situada por encima de la población, se denomina actualmente "Corta Valladar", si bien, las labores mineras llegan a alcanzar las márgenes del río Pequeño, con un desnivel de más de 250 metros.

Esta explotación sobre yacimiento primario fue realizada mediante un sistema mixto que combina la minería hidráulica, aplicada sobre las zonas alteradas de los filones, con la minería subterránea, explotando los filones en profundidad, de la que el pozo vertical que hoy se conserva es el principal testigo. Se efectuaba el tratamiento a pie de mina del cuarzo aurífero, lo que se evidencia por los variados restos de bases de molinos de impacto (morteros) individuales que aparecen reaprovechados en numerosas construcciones. Se ha localizado asimismo una base múltiple (molino de pilones) que indica la mecanización del proceso de molienda del cuarzo aurífero para la recuperación del oro.

Pozos se sitúa a 1.170 m de altura y pertenece al municipio de Truchas. En esta localidad se encuentra la mina de oro conocida como “Corta Valladar” . El mismo nombre de Pozos recibe su nombre por los restos de varios pozos verticales relacionados con la actividad minera romana, de los cuales sólo se conserva uno actualmente. El pueblo se encuentra divido en dos barrios que se sitúan a ambos lados de la parte central de una extensa explotación minera realizada sobre un grupo de filones de cuarzo emplazados entre areniscas y pizarras.